Vatios, lúmenes, kelvin, CRI, IP y otros términos útiles.
Cantidad de luz emitida: cuantos más lúmenes, más brillante.
Potencia absorbida; en el caso de los LED, lo que más cuenta es el lumen por vatio.
Temperatura de color de la luz.
Rendimiento cromático: en qué medida los colores se ven naturales (lo ideal es que sea >90).
Protección contra el polvo y el agua (p. ej., IP44 para el cuarto de baño).
Compatibilidad con reguladores de luz; comprueba el controlador y la lámpara.